Seguir con la épica me parecía demasiado fácil y una manera de encasillarnos de buenas a primeras. Entrar a romper en cuanto a ciencia ficción (que no duden que lo haremos) sería una manera de desviar la atención hacía un tema que ya se debatió en el YOYA no hace tanto.
Ponernos a hablar de no-ficción o de ficción podía resultar un palo para aquellos que esperen de este blog 'zombies, ninjas y cyborgs' o 'sota, caballo y rey' si ustedes no conocen tal expresión salida del corto DVD de Ciro Altabás.
Véanlo si tienen un ratito, no decepciona y es más entretenido que algunas de las recomendaciones cinéfilas del YOYA:
Bueno, a lo que íbamos.
Es por eso qué, después de estar cavilando 3 días, al final, me he decidido por el primer título de Neal Stephenson que cayó en mis manos: The Cryptonomicon. O El Criptonómicon como tradujo ediciones Nova después de mutilar el texto de uno a tres volúmenes y así poderle sacar 3 veces más pasta al lector que no esté cómodo leyendo en la lengua de Shakespeare.
Huelga decir que uno lo leyó en Inglés, pero me dicen que la traducción es bastante acertada.
¿Qué es el Crytonomicon? Es La Novela sobre los inicios de la criptografía hacia principios de los 40 y hasta donde nos ha llevado ésta.
¿Sólo esto querido Pingu? Pues vaya truño... - os oigo decir.
No, chavales, es ésto y mucho más - os responde el tito Pingu.
Es, sobre todo, una novela histórica. Un árbol geneaológico de los 'geeks' de la industria informática y de la sociedad que esa industria ha creado. De como los ordenadores e internet han creado el mundo donde hoy vivimos.: La Era de la (des)Información.
Sí, son más de 900 páginas. Sí, hay mates por un tubo. Sí, dos o tres veces la novela se congela y parece que el autor no va a ser capaz de salir de allí. Sí, el final es apresurado y el autor no se atreve a asegurar lo que insinua durante las uĺtimas 300 páginas.
Pero la brillantez geek de Waterhouse en la Segunda Guerra; el humor fino de Randy a la hora de describir el mundo que el rodea; las historias del destacamiento 2072; la posibilidad de hacer un cursillo acelerado sobre criptografía y, sobre todo, darse cuenta de como la irrupción de estos extraños artilugios llamados ordenadores y la red de redes han cambiado el mundo en el cual vivimos hacen que merezca la pena leer el libro.
Anímense y luego lo comentamos si quieren.
Pingu
ResponderSuprimira la trilogía me parece muy buena, no tanto la continuación...